29 Julio

¿Por qué cojea mi perro?

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En Coaspatitas ¡la primera red social de mascotas en Colombia! nos parece importante informar a los papás de peludos sobre el cuidado y tratamiento de la cojera que puede presentarse en las mascotas.

¿Por qué cojea mi perro?  

Hay muchas razones por las que tu perro podría estar cojeando.

Podría ser tan simple como algo que les moleste o podría ser un problema de salud más complicado. El propósito de la cojera es aliviar algún tipo de dolor que siente tu perro.

Hay dos tipos de cojera: aparición gradual y aparición repentina

Las cojeras de inicio gradual:

Se van presentando poco a poco.

En general, las cojeras de aparición gradual son causadas por una condición subyacente, crónica o degenerativa:

Enfermedad de las articulaciones:

Algunas afecciones provocan un desgaste gradual de las articulaciones y el sistema musculo esquelético y pueden causar cojera en cualquiera de las extremidades afectadas.

Enfermedad ósea:

Algunas enfermedades afectan los huesos de las piernas de un perro. Los perros más jóvenes, especialmente  los cachorros de razas grandes, pueden desarrollar afecciones  que hacen que caminar sea doloroso.

Ciertos cánceres, como el osteosarcoma , también afectan a los huesos y requieren un diagnóstico rápido para obtener el mejor pronóstico.

Las cojeras repentinas:  

Ocurren rápidamente, como su nombre lo indica.

Las cojeras de aparición repentina, generalmente son causadas por una lesión o trauma. Desde de accidentes automovilísticos hasta lesiones deportivas, nuestros perros están expuestos a casi tantos tipos de lesiones como nosotros.

Los huesos rotos, las fracturas, los esguinces, las dislocaciones, los desgarros de ligamentos, los traumatismos articulares y las lesiones de la columna pueden causar cojera de moderada a grave y, en algunos casos, es posible que el perro no pueda poner peso en la pierna afectada en absoluto.

Cuerpos extraños, como vidrios, clavos, palos, espinas, materia vegetal o cualquier otra cosa que no debería estar en la pata de tu perro, duelen. Hacen que sea incómodo caminar y pueden provocar una infección.

Picaduras o mordeduras de insectos y animales también pueden causar sensibilidad y cojera, al igual que laceraciones, uñas de los pies rotas, quemaduras, congelación y hematomas.

¿Cuándo llevar a tu perro  a urgencias veterinarias?  

Los huesos rotos o las articulaciones dislocadas requieren atención inmediata.

Debes llevar a tu perro a la sala de emergencias veterinarias si muestra alguno de los siguientes signos:

  • Miembro que cuelga (dislocación)
  • Hinchazón
  • Extremidad caliente
  • Rotura obvia o ángulo antinatural

Diagnóstico  

A veces, la causa de la cojera de tu perro es clara, como un hueso roto o un trozo de vidrio en la almohadilla de una pata. Otras veces, la causa es menos evidente.

Es posible que tu veterinario deba realizar algunas pruebas para determinar la causa de la cojera de tu perro. Las radiografías pueden ayudar a identificar un hueso roto, una enfermedad articular y otras anomalías esqueléticas.

Las biopsias y la recolección de líquido articular pueden ayudar a identificar el cáncer y otras posibles causas, y  también pueden ser necesarios análisis de sangre para detectar enfermedades infecciosas como Lyme o enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico.

Antes de la prueba, tu veterinario realizará un examen físico de tu perro para evaluar la sensibilidad, el dolor y el rango de movimiento de sus extremidades.

Hacer tu propio examen en casa antes de llamar al veterinario, es una mala idea y podrías lastimarlo aún más por no tener el entrenamiento adecuado para manipular la pierna de tu peludo.

Tratamiento  

El tratamiento para la cojera de tu can variará según la causa. Podría ser tan simple como unos días de descanso o podría implicar una cirugía, más pruebas y una recuperación prolongada.

¡Cuanto antes lleves a tu perro a ver al veterinario, mejor será el pronóstico!

Nota: Nunca le suministres a tu perro ningún analgésico humano de venta libre o recetado, incluidos ibuprofeno o acetaminofén, ya que esto puede ser tóxico o fatal. ¡Siempre consulta a tu veterinario!

Recuerda que las mascotas son parte de nuestra familia y dependen de nosotros para su bienestar y felicidad.