14 Julio

Manual para llevarse un gato a casa

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La mayoría de los gatos no se compra, lo que obliga a cumplir con ciertos cuidados clave.

Noble acción, pero que exige adicionalmente una conducta de tenencia responsable, entregando todos los cuidados básicos que requiere un animal.

 

Por eso, si resulta el «cuchito, cuchito» y el gato finalmente se deja adoptar, lo primero que hay que hacer -antes de hacerlo compartir con niños u otras mascotas de la casa- es llevarlo a la consulta veterinaria.

 

«Los gatos de la calle generalmente son portadores o están cursando alguna enfermedad viral respiratoria. Y si es regalado, no hay que olvidar que las condiciones sanitarias de la madre son desconocidas», explica la médico veterinario de la Clínica Veterinaria Alemana, doctora Angélica Araya.

 

El profesional determinará el estado general de salud, además de poder descartar mediante exámenes si el gato ha contraído leucemia viral felina, un problema de salud bastante prevalente en la población chilena de gatos y que afecta las defensas del animal.

 

También se indicarán las vacunas a su debido tiempo: la triple felina (a los 3 y 4 meses) y la antirrábica (a los 6 meses y de por vida una vez al año). La esterilización, en tanto, se sugiere entre los 5 y 6 meses.

 

Por pequeño que sea, el gatito debe ser de inmediato desparasitado. La desparasitación interna se realiza con gotitas a partir de los 15 días de vida, mientras que la externa también es segura en la medida en que se utilice un producto que no sea riesgoso para el animal.

 

Aunque cada vez menos, la gente tiende a atraer gatitos con leche. Con buenas fórmulas de alimento para gatos pequeños se hace innecesario, comenta la doctora Araya, «pero si los dueños le quieren dar, la proporción debe ser mitad agua, mitad leche (aunque sea descremada)», para evitar diarreas.

 

Si viene de la calle, puede que en un comienzo no le agraden los pellets, por lo que se sugiere al principio mezclárselos con algún alimento enlatado, para hacer la transición.

 

A diferencia de los perros, los gatos no demoran mucho en adquirir hábitos higiénicos en casa. Generalmente basta con mostrarle de un principio su caja con arena (de 8 o 10 cm de alto máximo), la cual debería estar alejada al menos un metro de los recipientes de agua y comida.

 

Tampoco hay que descuidar la parte social. «Cuando están en la calle, los gatos pequeños son muy tímidos y su sociabilización entonces es muy importante. Tienen hasta los tres meses para sociabilizarse y, para lograr que un gato sea dócil, es importante que en esta etapa se le acicale, se le haga cariño, que permita que le abran la boca, que le limpien las orejas, etc».

 

Los gatos pequeños no tienden a escapar como los adultos (que ya están más acostumbrados a su libertad); así y todo, asegúrese cerrando en un comienzo puertas y ventanas.

 

Fuente: www.emol.com