18 Diciembre

Alimentos que no debes darle a tu perro

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Chocolate

El chocolate contiene Teobromina que es un alcaloide químico similar a la cafeína que estimula el sistema nervioso.

En humanos produce placer pero en otras especies puede ser perjudicial para la salud. Mientras que nosotros lo metabolizamos sin problemas transformándolo en otros compuestos más benévolos para el organismo, algunos animales como los perros no tienen esa facilidad metabólica.

Cuando lo consumen, su hígado no consigue metabolizarlo y permanece más tiempo en su sangre, pudiendo alcanzar, en caso de alimentarle habitualmente con chocolate, niveles tóxicos para el animal.

Ajo

El ajo contiene tiosulfato que es difícil de procesar para los perros y gatos, su ingestión  pueden provocar un daño en los glóbulos rojos, causar anemia y problemas gastrointestinales.  

La cebolla

Los niveles de tiosulfato que se encuentran en las cebollas es tan alto que se convierte en un alimento aún más peligroso que el ajo, en pequeñas cantidades puede dañar y matar rápidamente perros, gatos y otros animales domésticos.

El Aguacate

Contiene una sustancia llamada Persin, que es extremadamente tóxico para los animales. No sólo la pulpa comestible del aguacate es peligrosa, sino toda la planta de aguacate: la semilla, corteza y hojas.

Huesos

Los huesos de pollo y pavo se desastillan fácilmente, pueden causar estragos en el sistema digestivo del animal, lesiones en la boca, huesos pegados en el estómago, hemorragias graves del recto.

Cerveza

Los perros tienen un cuerpo mucho más pequeño y un metabolismo más rápido que el nuestro, así que no procesan correctamente el alcohol. En pequeñas dosis no es letal, pero haremos que el perro se ponga nervioso y pueda atacar o incluso herirse a sí mismo. Otra cosa es la levadura de cerveza en polvo: constituye un gran aporte de vitamina B que es bueno para el brillo del pelo y para el cerebro

La Leche

La mayoría de los perros son intolerantes a la lactosa, no tienen enzimas necesarias para disolver el azúcar en la leche provocando vómitos, diarreas y otras molestias gastrointestinales. Si ves que a tu perro le gusta, dale sólo leche sin lactosa, rebajada en bastante agua.