15 Febrero

Educar a mi perro para que no orine en la casa

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Como enseñarle a mi cachorro a no hacer pis dentro de la casa.

En Coaspatitas la primera red social para mascotas en Colombia sabemos que es muy importante que nuestro perro no se orine dentro de casa, por lo tanto hemos elaborado este artículo que te será de mucha ayuda.

Una mascota es parte de la familia y como tal, debe comportarse para que la convivencia sea lo más agradable posible.
Nosotros somos los responsables de enseñarle las reglas que debe aprender desde cachorro así como lo hacemos con nuestros niños.
Uno de los aprendizajes más importantes para nuestro perro es no hacer pipi dentro de la casa.
Si se trata de un perro adulto que antes no presentaba este comportamiento el motivo puede ser el nerviosismo por algún cambio que se haya producido en su situación habitual. En estos casos, el perro siente la necesidad de marcar su territorio y orina dentro de casa.
Con los cachorros la situación es diferente, sencillamente aún no ha aprendido a controlar sus necesidades. Un perro puede controlar perfectamente su esfínter a partir de los seis meses de edad. Sin embargo eso no quiere decir que no debamos enseñarle desde el momento en que llega a nuestro hogar. Y es aquí donde debemos tener muy claro que es mejor adiestrar positivamente que aplicar castigos.

Cuando el can es joven debe hacer pis más frecuentemente que cuando es adulto y como aun no es capaz de controlar sus necesidades se orinara en cualquier lugar de la casa.

Para aliviar esta situación debemos escoger un buen lugar para que haga sus necesidades y colocarle allí un periódico o un pañal especial para cachorros que se extiende en el piso y puedes conseguirlo fácilmente en una veterinaria.

Cada día y dentro de un horario regular, llévalo al lugar escogido para que aprenda que es allí donde tiene que hacer sus deposiciones. Al cabo de unas semanas, será él quien vaya directamente a este sitio.

Cuando esto no ocurra y se orine en cualquier sitio no es necesario que gritemos o demos un discurso a nuestro perro, esta actitud no hará que aprenda más rápido, generalmente basta con decirle un “NO” firme y rotundo e inmediatamente debemos llevarlo al lugar que le hemos asignado, el comprenderá que está haciendo algo indebido y asociara el hecho de hacer sus necesidades con el periódico o pañal.

Antiguamente se tenía la creencia de que si el cachorro hacía sus necesidades en el hogar había que ponerle el hocico en ellas o pegarle, esto está demostrado que no es una técnica de enseñamiento adecuada para el animal.

A veces puede crear que el perro tenga miedo de su amo, puesto que le pega y le dice malas palabras en un tono de voz que entenderá como agresivo o que el perro malinterprete que hacer sus necesidades es algo negativo y perjudique su adiestramiento.

Cuando haga sus deposiciones correctamente sobre el papel tenemos que felicitarlo con palabras reconfortantes y con un tono de voz dulce y amigable, así entenderá que está haciendo algo bien. Este es un gran incentivo, ya que lo que más adoran los perros es hacer algo bien para sus amos.

Como hemos mencionado, el perro pasa de los seis meses de edad y es capaz de controlar su esfínter si está bien enseñado, ya solo con salir a la calle tres veces al día será suficiente para él a no ser que esté enfermo del estómago o tenga diarrea, entonces podremos salir con él todo lo que necesite o perdonarle por hacer sus necesidades en el hogar, puesto que no es porque quiera voluntariamente sino por la enfermedad.
Cuando salgamos a pasear con él debemos dedicarle entre 15 y 30 minutos al paseo. Es conveniente dejar al perro oler lo máximo posible. El olfato es su sentido más desarrollado y una gran fuente de estímulos para nuestro can. Conocerá así el territorio y, además, olerá a los perros que han estado en el mismo lugar que él.
Este será un gran apoyo para el aprendizaje de hacer sus necesidades en la calle. Por lo tanto, debemos ser pacientes y vigilar que mientras huele el suelo no se coma nada por el camino, puesto que este es un vicio muy común en nuestros cachorros.

Debemos ser severos y constantes cuando estamos educando a nuestra mascota (no maltratadores) porque debido a su inteligencia, saben cuándo un dueño es fuerte emocionalmente y cuando no.

Los canes buscan como líderes de la manada a la persona anímicamente más fuerte y si ve que nadie lo es lo suficientemente en el hogar, se creerán ellos mismos los líderes de la familia.

Esto puede sonar simpático pero no lo es. Si el perro se convierte en el único rey de la casa hará siempre lo que le venga en gana, lo que nos causara muchos problemas en el futuro: como encontrarnos sus necesidades por toda la casa, incluso en el sofá o la cama, que muerda muebles o rompa cojines, que ladre en exceso y una infinidad de problemas que puede traer un perro mal educado.

De todos modos, no tenemos tampoco que pasarnos al lado opuesto y ser demasiado estrictos con nuestro perro.