11 Abril

Gato-terapia

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En ¡Coaspatitas la primera red social para mascotas en Colombia! queremos que te hagas esta pregunta ¿Será que la compañía de un gato le hace la vida  más feliz a muchas personas?

La respuesta es sí y te contamos porque.

Gato-terapia

La gato-terapia es una corriente terapéutica que consiste en estar en compañía de uno o varios gatos ¡Y aprovechar todos sus beneficios!

Acariciar a los gatos estimula la segregación de serotonina y dopamina, dos neurotransmisores que favorecen la relajación a nivel cerebral. Además, el contacto directo con estos animales fomenta la producción de oxitocina, la hormona del amor y la seguridad.

Su aparición en el ámbito terapéutico es relativamente reciente, aunque en realidad estas mascotas llevan siglos ayudando a sus dueños a superar problemas como la tristeza, la ansiedad o la depresión. Sin embargo, estos no son los únicos beneficios de vivir con un gato.

Las propiedades energéticas de los felinos son un aliado perfecto para el ser humano en determinadas circunstancias. Su ronroneo, además, puede ser relajante.

Hay gatos que son entrenados especialmente para practicar gato-terapia.

La raza no es un factor que se deba tener en cuenta ya que todos los gatos sirven para llevar a cabo la gato-terapia. Lo más importante es su temperamento: un buen felino de gato-terapia debe ser tranquilo, paciente, amigable y confiado. No debe molestarle estar rodeado de gente o que le acaricien, cojan y toquen.

Es importante que el peludo sea capaz de estar quieto y tranquilo sobre el paciente. Parece increíble que algo tan sencillo como estar en compañía de un gato pueda ser beneficioso para nuestra salud, pero es así. Ese es justamente el punto fuerte de la gato-terapia: su sencillez.

En personas enfermas o en adultos mayores, la influencia del gato es muy positiva, ya que hace que la persona se relaje y tenga menos preocupaciones.

Las personas que viven con gatos en casa tienen una probabilidad más baja de fallecer a causa de un infarto, esta fue la conclusión a la que llegaron varios investigadores. En el caso de la convivencia con perros, no se reportó el mismo efecto protector.

Varias asociaciones y fundaciones dedicadas a mejorar la calidad de vida de personas con trastornos mentales graves emplean a gatos como parte de la terapia. En niños autistas, por ejemplo, los gatos tienen distintos efectos positivos, la interacción con el gato les ayuda a salir de su mundo privado y adentrarse un poco en el de los demás.

Obviamente el gato no puede curar una psicopatología severa, pero sí se ha observado que el contacto de los enfermos con los felinos les aporta buenas dosis de felicidad, les devuelve la sonrisa, especialmente a aquellos que sufren de una vida bastante solitaria.

El caso de los ancianos que viven en residencias geriátricas también es especialmente positivo en lo que refiere a los beneficios de convivir con gatos.

Distintos estudios señalan que el contacto diario con un adorable gato, al que pueden acariciar y cuidar, puede ayudar al anciano a verbalizar sus emociones y sentimientos, así como los recuerdos de su infancia.

Estimular su memoria y expresar anécdotas y relatos de su vida pasada es algo realmente importante en pacientes con demencias seniles o Alzheimer, porque esta gimnasia mental resulta un factor básico a la hora de retrasar la degeneración neuronal, culpable de la pérdida progresiva de memoria. El sentido táctil, pudiendo acariciar el gato y notar su ronroneo cuando está feliz estimula algunas terminaciones nerviosas que evocan recuerdos.

Todos estos beneficios son el motivo por el cual se han popularizado las ‘gato-tecas’, bares donde las personas pueden consumir una copa de licor mientras acarician un felino.