05 Noviembre

Los castigos y las mascotas

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El castigo es la aplicación de un estímulo que disminuye la posibilidad de que se repita un mal comportamiento

Los castigos y las mascotas 

¡Ten en cuenta que estás castigando el comportamiento y no al animal!

Nunca se debe considerar el castigo a menos que la mascota  tenga los medios para satisfacer su naturaleza y sus necesidades.

Por ejemplo, el perro masticador debe recibir el ejercicio adecuado y juguetes atractivos para masticar antes de iniciar cualquier intento de castigar la masticación indeseable; si tu minino araña constantemente los  muebles de tu casa, primero intenta proporcionarle juguetes especiales con los que puede limar sus uñas antes de proporcionarle un castigo.

Si podemos entrenar a nuestras mascotas para que hagan lo que se supone que deben hacer y proporcionar salidas para sus necesidades, rara vez será necesario castigar el comportamiento inapropiado:

¿Cómo se puede utilizar el castigo para corregir problemas de conducta? 

La clave para un castigo exitoso es asociar una consecuencia desagradable con un comportamiento indeseable.

El castigo debe tener lugar mientras ocurre el mal comportamiento, de modo que la mascota aprenda qué comportamiento conduce a un resultado desagradable y eventualmente aprenda a detener el comportamiento o evitar
la situación.

Si encuentras algo malo que tu mascota ha hecho (destrucción, eliminación), pero no lo atrapaste en el acto, simplemente límpialo y promete supervisar mejor a tu cachorro en el futuro.

Nunca debes castigar tu perro por un hecho pasado. Aunque te parezca que lo entiende, puede dañar mucho la relación entre ambos. Si quieres utilizar el castigo tienes que realizarlo  en el momento justo en el que aparezca la conducta que quieres eliminar.

No se te ocurra agarrar a tu mascota y llevarla al desorden, gritarle y disciplinarla físicamente porque lo único que lograrás es confundirla y atemorizarla ya que no entenderá que está pasando.

Recuerda que debes castigar el comportamiento que deseas cambiar.

¿Cómo debo castigar a mi mascota?

¡Nunca utilices el castigo físico! 

El uso de productos de castigo puede ser más apropiado y más efectivo que el castigo físico.

Por ejemplo, el perro que está ladrando podría ser interrumpido con una bocina de aire o por el movimiento de  una lata de cerveza con monedas (lata agitadora).

Entre otros dispositivos que hacen un ruido fuerte y son efectivos son los entrenadores ultrasónicos, las alarmas que funcionan con baterías.

Sin embargo, se debe tener precaución al exponer a la mascota a ruidos u otras formas de castigo que puedan asustarla ya que algunas mascotas pueden excitarse excesivamente y redirigir su agresión a una persona u otra mascota en el hogar.

Otra forma de castigo ocurre cuando se elimina una recompensa como consecuencia de un comportamiento. En otras palabras, quitar algo agradable es castigar a la mascota porque está aprendiendo que las cosas buenas se quitan si se repite el mal comportamiento.

Por ejemplo, si tu cachorro está jugando y esto se intensifica y te empieza a  morder debes detener el juego e irte por al menos unos minutos y repetir esta actitud varias veces para que tu mascota pueda asociar la consecuencia con el comportamiento. ¡Si me muerdes me voy!

¡El castigo nunca debe usarse para entrenar a una mascota!

A las mascotas se les debe enseñar lo que queremos que aprendan mediante el refuerzo y la formación, en lugar de intentar enseñarles lo que no queremos que hagan.

Es ilógico esperar que la mascota se comporte mal para luego administrar algo desagradable.

Muchas personas cuando quieren enseñar a un perro a no hacer algo, utilizan el castigo de primeras sin ninguna enseñanza previa. El castigo solo se tiene que usar en acciones que comprometen a tu mascota no para que aprenda algo.

Nunca se castiga por equivocarse, se castiga por desobedecer.

¿Cómo evitar que mi mascota ingrese a áreas que son restringidas para ella? 

Algunas formas innovadoras y que pueden ser efectivas  para disuadir a un perro o a un gato de entrar en un área donde es probable que se lleve a cabo un comportamiento indeseable (asaltar basura, masticar, entrar en las habitaciones) sería hacer que el área sea menos atractiva colocando globos para reventar, una pirámide de latas vacías para volcar, instalar  alarmas activadas por movimiento o tal vez un collar rociador remoto para interiores.

Habla con tu perro cuando te desobedezca o se equivoque. Tienes que emplear palabras cortas para que pueda entenderte. ¡Te sorprenderás de los resultados!