15 Enero

4 errores que pueden cometer los padres al comprarles una mascota a sus hijos

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En Coaspatitas ¡la primera red social para mascotas en Colombia! sabemos que cuando se le regala una mascota a un niño es una linda oportunidad para que puedan crear excelentes conexiones y recuerdos que durarán toda la vida.

Desafortunadamente, la emoción de una mascota a menudo puede conducir a algunos errores que los padres, sin saberlo, cometen con sus hijos.

4 errores que pueden cometer los padres al comprarles una mascota a sus hijos  

Mientras decides qué mascota funcionará mejor con tu hijo, entérate de algunos de los errores más comunes que debes evitar en el proceso. Con un poco de conciencia y educación, tú y tu hijo pueden convertirse en dueños de mascotas cariñosos.

Tener una mascota a ciegas 

Introducir un animal vivo en el hogar es una gran empresa. Si tu hijo será el dueño principal de la mascota, entonces debe aprender las formas adecuadas de manejarla.

En lugar de usar un animal vivo, considere una réplica de un animal de peluche para representar a la mascota.

A través de múltiples ejecuciones de prueba, puedes mostrarle el cuidado y la atención que necesita una mascota.

Junto con el animal de peluche, miren videos educativos o usa aplicaciones sobre una raza específica para conocer sus rasgos y hábitos.

Por ejemplo, un perro salchicha en miniatura es conocido por tener problemas de espalda y columna. No querrás que el niño deje que el perro salte desde áreas altas o que sujete al animal de una manera que le lastime la espalda.

A través de la educación y la capacitación, un niño comprenderá la seriedad de tener una mascota y lo importante que es tratar a un ser vivo.

Evitar la atención veterinaria y las emergencias 

Uno de los primeros pasos que debes tomar cuando compras una nueva mascota es hacer una cita con el veterinario.

Un chequeo de bienestar y una cita para vacunas mantendrán a la mascota sana y harán que el animal tenga un buen comienzo.

Lo ideal es llevar a tu hijo a las citas con el veterinario. Los padres que dejan a sus hijos fuera de las citas pueden alejarlos de información importante.

Un niño puede ir a la oficina del veterinario, escuchar al médico y comprender el cuidado adecuado que necesitan los animales específicos.

Por ejemplo, si una mascota tiene un tratamiento o procedimiento de emergencia, querrá que el niño escuche sobre las opciones posteriores al cuidado y lo que debe evitar.

Si la mascota se lleva de vuelta a casa, es posible que un niño no sea completamente consciente de la gravedad de una lesión y los pasos importantes dentro del proceso de curación.

Ignorar el cuidado diario y la responsabilidad 

Las mascotas dan mucho trabajo. ¡Con demasiada frecuencia, los padres compran una mascota para sus hijos y luego terminan haciendo gran parte del trabajo ellos mismos!

A medida que traes una nueva mascota a la casa, mantente firme sobre el cuidado diario y la responsabilidad de cuidarla.

Esto incluye alimentar a la mascota, salir a caminar y limpiar su popo.

Es por eso que una figura de autoridad como un veterinario puede ayudar a un niño a dar un paso al frente.

Cuando las palabras provienen de un profesional de los animales, un niño puede tomarlas más en serio y brindar el cuidado adecuado necesario para el animal.

Comprar una mascota de reemplazo 

Desafortunadamente, muchos humanos sobrevivirán a sus mascotas. Esto es solo una parte natural de la vida y algo que tenemos que aceptar.

En el pasado, cuando las mascotas morían, los padres solían buscar un sustituto idéntico para que el niño no se enfadara.

Comprar una mascota de reemplazo es la opción incorrecta, el niño no debe ignorar el dolor.

Utiliza la situación para enseñarles a los niños acerca de la muerte.

Tal vez, lo más importante es que hable de su mascota con frecuencia y con amor. Hazle saber a tu hijo que, si bien el dolor pasará, los recuerdos felices de su mascota quedarán para siempre.

Cuando llegue el momento adecuado, puede considerar adoptar una nueva mascota, no como un reemplazo sino como una manera de darle la bienvenida a otro animal en su familia.